TURQUÍA

TURQUÍA

Reasentamiento y protección internacional en Turquía

DESCARGA EL INFORME COMPLETO AQUÍ

DOWNLOAD ENGLISH VERSION

 

Desde el año 2015, Turquía es el país del mundo con mayor número de personas refugiadas en su territorio y uno de los que más solicitudes de protección internacional recibe (el que más en 2018). Dada su ubicación como frontera exterior de Europa, se trata de un país tradicionalmente de tránsito de migrantes, por lo que las instituciones europeas lo consideran “un socio clave para la UE, especialmente de cara a la gestión de la migración en el Mediterráneo oriental” En este contexto se firmó la Declaración UE-Turquía. A partir de 2014, el Gobierno turco ha puesto en marcha un sistema de asilo que se hace eco de las Directivas europeas. Sin embargo, los retos para la acogida de los casi 4 millones de personas que se encuentran en el país, continúan siendo numerosos.

  • Casi la totalidad de las personas que han buscado refugio en Turquía (98%) viven en áreas urbanas y rurales. Las condiciones de vida varían de unas zonas a otras del país, dependiendo de las oportunidades del mercado de trabajo, en el que existe un alto grado de informalidad, que dificulta el proceso de inclusión de las personas solicitantes de protección internacional y refugiadas.
  • Las personas de nacionalidad distinta a la siria y de origen no europeo que han buscado protección internacional en Turquía, son las que viven en condiciones más difíciles. La mayoría de los recursos internos y la financiación externa tienen como destinataria a la población siria, desatendiendo las necesidades de las personas de otras nacionalidades.
  • El acceso a derechos para las personas con necesidades especiales es complicado, dado que los recursos de acogida específicos y el personal profesional de atención especializada disponibles para ellas son muy escasos.  Además, las personas LGTBIQ+ no son consideradas “personas con necesidades especiales” en Turquía, lo que, en muchos casos, conduce a un aumento de su vulnerabilidad.
  • El reasentamiento en un tercer país se presenta como la mejor solución duradera para las personas refugiadas en este país, muy especialmente para aquellas de nacionalidad distinta a la siria, cuya protección internacional, de acuerdo con las autoridades, está condicionada a ello.